No es muy de fútbol americano. Pero a veces un empate al final del tiempo reglamentario hace justicia a lo que se vive en el gridiron.
Así, en una jornada celebrada el pasado 28 de enero a las 15:30 , en la que el clima daba un respiro y dejaba unas condiciones idóneas para el football en el Polideportivo Valleaguado de Coslada —con una grada que poco a poco iba animándose, el sensacional speaker camionero Christian Pérez caldeando el ambiente y la nueva y flamante escuadra de cheerleading Soldiers All Star dando espectáculo—, teníamos por delante una gran tarde con dos equipos que buscaban demostrar muchas cosas.
Zaragoza Hurricanes, después de su peleada derrota en Rivas ante Osos y su clara victoria en casa ante Mariners, buscaba una segunda victoria que confirmase su trayectoria ascendente. Camioneros, por su parte, buscaba un triunfo para olvidar el partido ante Osos en el que una yarda y media les separaron de la victoria.
Pero ni Hurricanes ni Camioneros cumplieron su objetivo principal.
Así, vivimos un partido durísimo, muy táctico y con un terreno complicado que no ayudó a que el espectáculo fuera fluido. Ambos equipos se repartieron el dominio y las defensas se impusieron claramente a unos ataques mayoritariamente terrestres, algo imprecisos, con una gran cosecha de pañuelos para ambas partes, fruto de la tensión que también contribuyó a la corta anotación registrada.
Un partido que, tras un primer cuarto sin anotación, tomaba color azul gracias a una gran actuación del running back mexicano Eduardo Mayen, que, partiendo de la yarda 20 propia, rompía la línea defensiva maña por el centro y se abría para el exterior con una espectacular carrera que terminaba en la end zone rival y que, complementada por el extra point de Iván García, adelantaba a Camioneros de Coslada en el segundo cuarto (7-0).
Pero antes del descanso, el escurridizo quarterback de Hurricanes, Juan Baró, culminaba un gran drive visitante y anotaba con una carrera exterior, empatando el partido.
Tras el descanso, el partido se convirtió en una pelea constante, con la defensa zaragozana muy firme ante la carrera y con las conexiones aéreas del quarterback local Sergio Barbero con sus receptores —los “Ivanes” García y Jordanov— y su tight end Adrián Escudero “Caillou” no acabando de ganar posiciones favorables, y con el ataque visitante más contenido gracias a la presión de la línea defensiva local, liderada por un explosivo Nicolás Ronchel.
Un rush final en el cual Camioneros, por diversas penalizaciones, se veía obligado a patear desde muy dentro de su campo, daba una última oportunidad a Hurricanes para hacerse con el partido: un field goal lejano de 48 yardas que se quedaba corto ante el suspiro de alivio de la banda y la grada camionera.
Sin duda, un resultado que no responde a las expectativas camioneras, pero que, si se analiza con la cabeza fría, no limita las opciones a llegar lejos en esta difícil Conferencia Oeste de la Serie A.
¡Blue Pride! ¡Toca seguir en la carretera con la misma intensidad!






